¿Quieres aprovechar los restos de poda y los residuos orgánicos de la cocina pero no quieres comprar una compostera? Con unas tablas o lamas sobrantes puedes construir un compostador sencillo, resistente y adaptado al espacio disponible.
🔍 Cómo funciona un compostador casero
Un compostador casero crea las condiciones necesarias para que los restos orgánicos se descompongan de forma natural. En su interior, microorganismos y pequeños organismos transforman los residuos en una materia oscura y rica en nutrientes que podemos utilizar en el jardín. Para que el proceso funcione correctamente hay que controlar principalmente la humedad, el aire y la mezcla de materiales.
Qué necesita el compost para descomponerse
Para que los restos orgánicos se descompongan correctamente necesitan humedad, oxígeno y una combinación equilibrada de materiales húmedos y secos. Los restos de frutas y verduras aportan humedad y nitrógeno, mientras que las hojas secas, ramas trituradas o cartón aportan carbono y ayudan a mantener una estructura más aireada. Mantener este equilibrio evita que el compost se seque, se compacte o acumule un exceso de humedad.

Por qué el compostador necesita ventilación
El oxígeno es necesario para que los microorganismos puedan realizar el proceso de descomposición aeróbica y ayuda a evitar la aparición de malos olores. Por este motivo, un compostador no debe ser completamente hermético: necesita entradas de aire que permitan renovar el oxígeno en el interior. En nuestro diseño, la separación entre las lamas proporciona ventilación sin dejar el contenido completamente expuesto.
🛠️ Cómo hacer un compostador casero paso a paso
Materiales necesarios
Un compostador debe estar fabricado con materiales resistentes a la humedad, el sol y los cambios de temperatura. Además, su diseño debe permitir una buena ventilación y, al mismo tiempo, dificultar el acceso de animales y evitar que entre la lluvia. Por último, también merece la pena cuidar su aspecto para que quede integrado con el entorno.

Para este proyecto utilicé lamas de composite, aprovechando unas que me habían sobrado de la construcción de unas macetas. Me pareció una buena opción porque quería mantener el mismo material y acabado en diferentes elementos del jardín. Además, el composite es fácil de cortar, está disponible en diferentes tonos y ofrece una buena resistencia a la intemperie, la humedad, el moho y los microorganismos.
Para formar la estructura utilicé listones de madera de 3 × 3 cm tratados en autoclave, adecuados para su utilización en exteriores. Los listones sirven como soporte de las lamas y permiten construir una estructura rígida sobre la que fijarlas.
Para unir las lamas a los listones utilicé tornillos de acero inoxidable para madera de 5 × 40 mm. Fijarlas con tornillos permite desmontar fácilmente la estructura si necesitas hacer alguna reparación, sustituir una pieza o realizar tareas de mantenimiento.
Estas lamas son fáciles de cortar, puedes utilizar una sierra circular o una caladora. Para realizar los agujeros previos y atornillar las piezas, utilicé un taladro atornillador (ver mi artículo de recomendados). Si es a batería, mejor, ya que permite trabajar con mayor precisión y reducir el par de apriete para evitar dañar el composite al colocar los tornillos.
Medidas del compostador
Las lamas de composite utilizadas en este proyecto miden 240 × 14,5 × 2,1 cm. Al cortarlas en cuatro piezas iguales se obtiene una base cuadrada de aproximadamente 60 × 60 cm. Con tres niveles de lamas y una separación de 1,5 cm entre ellas, el compostador alcanza una altura de unos 48 cm, con un volumen aproximado de 173 litros.
Estas dimensiones no son una medida estándar: dependen de las medidas de las lamas y su aprovechamiento para que no sobre material. En este caso he elegido un tamaño que ofrece un volumen suficiente para un jardín doméstico sin ocupar demasiado espacio.
Para completar el compostador tuve que comprar algunas lamas adicionales en una tienda de bricolaje. Por suerte, encontré el mismo modelo y acabado que ya tenía, por lo que pude mantener un aspecto uniforme en toda la estructura.
Cómo construir las paredes
Comienza cortando las lamas en cuatro piezas iguales de 60 cm, realizando cortes en bisel en ángulo de 45° para que las esquinas, al unirlas, formen 90º. Prepara también los listones cortándolos a escuadra en piezas de 48 cm de longitud.

Para montar la primera pared, coloca dos listones en paralelo y presenta sobre ellos los tres niveles de lamas, dejando una separación de 1,5 cm entre cada una. Comprueba que las lamas quedan correctamente alineadas y a escuadra antes de fijarlas a los listones con los tornillos.

Una vez terminada la primera pared, repite el proceso para construir la pared opuesta. Después, coloca ambos laterales en paralelo y únelos entre sí utilizando lamas en ambas caras. Comprueba de nuevo que la estructura mantiene la escuadra antes de apretar definitivamente los tornillos.

Por último, coloca las lamas restantes para cerrar las paredes y completar la estructura del compostador. Durante el montaje conviene comprobar que las esquinas quedan alineadas y que las separaciones entre lamas se mantienen uniformes.
Cómo hacer la tapa
La tapa debe proteger el compost de la lluvia directa, pero también tiene que poder retirarse fácilmente para añadir nuevos restos, remover el contenido y comprobar su estado. No es necesario que quede fijada al compostador, ya que poder levantarla rápidamente facilita el mantenimiento.
Para fabricarla utilicé el mismo tipo de lama de composite que en las paredes. Corté una lama en cuatro en ángulo recto que permite obtener el tamaño necesario para cubrir la parte superior del compostador y las fijé a dos listones mediante tornillos de acero inoxidable.

Los dos listones actúan como soporte y mantienen las lamas unidas, formando una tapa que se puede colocar y retirar fácilmente cuando sea necesario.
¿El compostador necesita fondo?
En este proyecto el compostador no lleva fondo, de forma que los residuos quedan directamente en contacto con la tierra. Esto facilita el drenaje del exceso de humedad y permite que el contenido esté en contacto con los organismos del suelo que participan en el proceso de descomposición.

💡 Cómo hacer la ventilación del compostador
La ventilación es necesaria para que el aire circule entre los restos orgánicos y favorecer un compostaje adecuado. Por este motivo, las paredes del compostador deben permitir la entrada y salida de aire sin quedar completamente abiertas. En este proyecto, la separación entre las lamas cumple esta función.
¿Cuánto espacio dejar entre las lamas?
En este compostador he dejado 1,5 cm entre las lamas para facilitar la circulación del aire por el interior. No es una medida fija para cualquier compostador, ya que dependerá del tamaño y diseño, pero sí debe existir suficiente separación para evitar que los residuos queden en un espacio cerrado.

Qué ocurre si el compostador no está bien ventilado
Cuando el compostador no recibe suficiente aire, los restos pueden compactarse y aumentar la humedad en su interior, dificultando su descomposición. Además, la falta de oxígeno puede provocar malos olores y favorecer una descomposición anaeróbica. Remover el contenido y mejorar la ventilación ayuda a recuperar unas condiciones adecuadas.
🔄 Donde colocar el compostador
La ubicación del compostador influye en la temperatura, la humedad y la ventilación de los restos orgánicos durante el proceso de compostaje. Lo ideal es colocarlo en un lugar protegido de las condiciones climáticas extremas, pero con suficiente circulación de aire. La tapa ayudará a evitar que la lluvia moje en exceso el contenido.
¿Sol o sombra?
Lo recomendable es colocar el compostador en una zona de sombra o semisombra para evitar que el contenido se caliente demasiado durante los meses de mayor temperatura. Si no dispones de un lugar completamente sombreado, busca una ubicación que reciba pocas horas de sol directo. Una opción práctica es colocarlo bajo la sombra de un árbol, dejando espacio suficiente alrededor.
¿Debe estar sobre la tierra?
Sí, en este diseño el compostador queda abierto por la parte inferior y directamente sobre la tierra. De esta forma, el contenido mantiene el contacto con el suelo y facilita el acceso de los organismos que participan en la descomposición. Además, el terreno permite que el exceso de humedad pueda infiltrarse en lugar de quedar acumulado en el fondo.
¿Dónde colocarlo en un jardín pequeño?
En un jardín pequeño puedes situarlo al fondo, en una zona sombreada o debajo de un árbol, siempre que tenga suficiente espacio alrededor. Evita colocarlo pegado a una valla o pared para no dificultar la circulación del aire. También conviene dejar espacio delante para poder añadir restos, remover el compost y extraerlo cuando esté maduro.
🔍 Qué se puede echar en un compostador casero
Los restos orgánicos de la cocina y del jardín pueden convertirse en compost si se combinan correctamente materiales húmedos y secos. Puedes aprovechar peladuras de frutas y verduras, restos de poda, hojas, posos de café y cáscaras de huevo. Los cítricos también pueden compostarse, aunque conviene no utilizarlos en cantidades excesivas.
Residuos que sí puedes compostar
Puedes incorporar una buena variedad de residuos vegetales y materiales secos, procurando trocear los restos grandes para facilitar su descomposición. Entre los materiales que puedes añadir están:
- Restos de poda, hierbas, ramas y hojas.
- Restos y peladuras de frutas, verduras y hortalizas.
- Cáscaras de huevo machacadas.
- Posos de café y restos de infusiones.
- Serrín y pequeñas virutas de madera sin tratar.
- Cartón y papel sin tintas o tratamientos especiales.
Residuos que no debes echar
Para evitar malos olores, atraer animales o introducir sustancias no deseadas, es preferible excluir determinados residuos del compostador doméstico. No añadas:
- Carne, pescado ni restos de comida cocinada.
- Aceites, grasas ni productos lácteos.
- Heces de perros, gatos u otros animales domésticos.
- Plantas enfermas o tratadas recientemente con productos químicos.
- Plásticos, metales, vidrio ni otros residuos inorgánicos.
¿Hay que mezclar restos verdes y secos?
Sí, combinar materiales verdes y húmedos con materiales secos ayuda a mantener un equilibrio adecuado de humedad, nutrientes y aireación. Los restos verdes, como verduras, hierba fresca y hojas recién cortadas, aportan principalmente nitrógeno, mientras que hojas secas, ramas trituradas, cartón o serrín aportan carbono y estructura. Mezclarlos evita que el compost se compacte o quede demasiado húmedo.
🧾 Cómo cuidar el compostador para acelerar el compostaje
Un compostador necesita unos cuidados sencillos para mantener unas condiciones adecuadas de humedad, aireación y temperatura. Remover los restos periódicamente, controlar la humedad y reducir el tamaño de los materiales ayuda a que los microorganismos puedan descomponerlos con mayor facilidad. El tiempo necesario dependerá de los materiales utilizados y de las condiciones ambientales.
Cuándo remover el compost
Remueve el contenido periódicamente para evitar que los restos se compacten y favorecer la entrada de oxígeno en el interior del compostador. No es necesario seguir una frecuencia estricta, pero conviene airearlo especialmente cuando incorporas nuevos residuos o notas exceso de humedad. Con unas condiciones adecuadas, el compost estará listo después de varios meses.
Cómo controlar la humedad
El contenido debe mantenerse húmedo, pero sin llegar a estar empapado o acumular agua en el fondo del compostador. Si está demasiado seco, puedes añadir pequeñas cantidades de agua y mezclar los materiales, mientras que si está demasiado húmedo puedes incorporar restos secos como hojas, cartón o ramas trituradas. Para comprobarlo, al coger un puñado debe notarse húmedo, pero no debería gotear.
¿Hay que triturar los restos?
Sí, reducir el tamaño de los residuos aumenta la superficie sobre la que pueden actuar los microorganismos y puede acelerar su descomposición. Puedes trocear los restos de cocina y utilizar una tijera de poda para cortar tallos, ramas pequeñas y hojas grandes. Si tienes que triturar habitualmente muchos restos de poda, una biotrituradora puede facilitar el trabajo, especialmente cuando hay que gestionar ramas procedentes de podas frecuentes.
🔄 ¿Cuándo está listo el compost?
El tiempo necesario para obtener compost depende de los materiales utilizados, su tamaño, la humedad, la aireación y las condiciones ambientales. Como orientación, el proceso puede necesitar varios meses hasta que los restos estén suficientemente descompuestos. No conviene utilizar el compost hasta comprobar que ha alcanzado un estado de madurez adecuado.
Cómo saber si el compost está maduro
El compost maduro tiene un aspecto oscuro y homogéneo, una textura similar a la tierra y un olor agradable, parecido al de la tierra de bosque. Apenas deberían reconocerse los restos originales, aunque pueden quedar pequeños fragmentos de materiales más resistentes. Si todavía contiene muchos restos frescos o desprende un olor fuerte, necesita más tiempo de descomposición.
Qué hacer con el compost obtenido
Una vez maduro, puedes utilizar el compost para aportar materia orgánica al suelo y mejorar las condiciones de crecimiento de tus plantas. Puedes incorporarlo al terreno del jardín, utilizarlo alrededor de árboles y arbustos o mezclarlo con otros materiales para preparar sustratos adecuados. Si todavía quedan restos sin descomponer, puedes devolverlos al compostador para que continúen el proceso.
⚠️ Problemas habituales del compostador y cómo solucionarlos
Durante el compostaje pueden aparecer problemas relacionados con la humedad, la aireación, la temperatura o los materiales utilizados. La mayoría tienen una solución sencilla si detectas la causa y corriges las condiciones del compostador. Estas son las situaciones más habituales y cómo solucionarlas.
El compostador huele mal
Un compostador correctamente equilibrado debería desprender un olor suave a materia orgánica o a tierra, no un olor fuerte y desagradable. Si huele mal, normalmente existe exceso de humedad, falta de oxígeno o demasiados restos húmedos acumulados. Para solucionarlo:
- Remueve el contenido para airearlo.
- Añade hojas secas, cartón o ramas trituradas.
- Comprueba que las paredes permitan una buena circulación de aire.
- Comprueba que sean residuos que sí puedes compostar
El compost está demasiado húmedo
El exceso de humedad puede compactar los materiales y reducir la cantidad de aire disponible para los microorganismos. Puede aparecer después de periodos de lluvia o por añadir demasiados restos húmedos de cocina y jardín. Para corregirlo:
- Añade hojas secas, cartón o ramas trituradas.
- Remueve el contenido para airearlo.
- Comprueba que el agua de lluvia no entre en exceso.
El compost está demasiado seco
Si los restos están secos y apenas se aprecia actividad en el interior, los microorganismos tendrán dificultades para continuar la descomposición. Esto puede ocurrir especialmente durante periodos prolongados de calor y poca lluvia. Para solucionarlo:
- Añade pequeñas cantidades de agua.
- Mezcla bien los materiales.
- Incorpora algunos restos vegetales húmedos.
El compost no se descompone
Cuando los residuos apenas cambian después de varias semanas, puede existir un desequilibrio de humedad, aireación o tamaño de los materiales. Comprueba que el compost no esté demasiado seco, demasiado húmedo o compactado y que las ramas y restos grandes estén triturados. También conviene mezclar materiales húmedos y secos para proporcionar unas condiciones adecuadas para la descomposición.
Hay muchas moscas en el compostador
La aparición de algunas moscas puede ser normal, pero una cantidad excesiva suele indicar que hay restos de comida expuestos o demasiada humedad. Puedes reducirlas cubriendo los residuos frescos con una capa de hojas secas, cartón o restos vegetales y mezclando el contenido. También ayuda mantener la tapa colocada y evitar acumular grandes cantidades de restos de cocina en la superficie.
Aparecen hormigas en el compostador
Las hormigas suelen aparecer cuando el contenido está demasiado seco, por lo que su presencia puede ser una señal de que necesitas comprobar la humedad. Si el compost está seco, añade un poco de agua y mezcla los materiales para repartirla. Evita mojarlo en exceso, ya que el objetivo es conseguir un contenido húmedo pero sin acumulación de agua.
El compost no disminuye de volumen
Que el volumen del compostador no disminuya rápidamente no significa necesariamente que el proceso haya fallado. Los restos pierden volumen a medida que se descomponen, pero los materiales leñosos y secos tardan más tiempo en degradarse. Para favorecer el proceso:
- Tritura ramas y restos grandes.
- Remueve periódicamente el contenido.
- Mantén una humedad adecuada.
- Combina materiales húmedos y secos.
Entra demasiada agua de lluvia
Un exceso de agua de lluvia puede aumentar demasiado la humedad del compost y dificultar la circulación de aire entre los residuos. Comprueba que la tapa cubra correctamente el compostador y, si es necesario, colócalo en una zona más protegida de la lluvia. Si el contenido ya está demasiado húmedo, añade material seco y remueve la mezcla para recuperar una humedad adecuada.
¿Cómo controlar la temperatura y la humedad?
La temperatura del compost puede aumentar de forma natural debido a la actividad de los microorganismos, por lo que no es necesario intentar mantenerla constantemente baja. Si quieres controlar mejor las condiciones del compostador, puedes utilizar una sonda con display para medir temperatura y humedad, protegiendo el dispositivo de la lluvia mediante una pequeña caja o cubierta lateral. Estos datos pueden ayudarte a detectar cambios antes de que afecten al proceso.
Cómo evitar que entren pequeños roedores en la compostera
Una forma sencilla de evitar que pequeños roedores entren en la compostera es colocar una malla metálica en las aberturas de ventilación. En este proyecto tuve este problema y lo solucioné colocando una malla de 7 × 7 mm entre las lamas, manteniendo la ventilación necesaria para el compost.

La instalación fue muy sencilla porque las lamas centrales se pueden desmontar retirando simplemente los tornillos. De esta forma, pude colocar un trozo de malla, de 60 cm de largo x 2,1 cm de alto, entre las lamas y volver a montarlas sin modificar la estructura del compostador ni reducir la circulación de aire.
👍 Beneficios del compostaje
Compostar permite aprovechar los restos orgánicos de la cocina y del jardín en lugar de desecharlos junto con el resto de residuos. Con un compostador puedes transformar estos materiales mediante un proceso natural y obtener compost para utilizarlo posteriormente en el jardín. Además, es una práctica sencilla que puedes adaptar al espacio y a la cantidad de residuos que generas.

¿Qué beneficios tiene hacer compost en casa?
El compostaje doméstico convierte parte de los residuos orgánicos que generas habitualmente en un recurso que puedes volver a utilizar. Entre sus principales beneficios se encuentran:
- Reduce la cantidad de residuos orgánicos que tienes que desechar.
- Permite aprovechar restos de cocina, hojas y restos vegetales del jardín.
- Produce compost que puedes utilizar para mejorar el suelo.
- Te permite reutilizar materiales siguiendo un proceso natural.
¿Qué se puede aprovechar con el compostaje?
Un compostador permite dar una segunda utilidad a muchos materiales orgánicos que normalmente acabarían en la basura o tendrían que retirarse del jardín. Puedes aprovechar lo indicado en «Residuos que sí puedes compostar».
¿Para qué sirve el compost obtenido?
El compost maduro puede utilizarse como materia orgánica para mejorar el suelo y aportar nutrientes a las plantas. Puedes incorporarlo al terreno del jardín, utilizarlo alrededor de árboles y arbustos o añadirlo al sustrato cuando sea adecuado. De esta forma, los restos orgánicos vuelven al jardín en lugar de convertirse simplemente en residuos.
¿El compostaje ayuda a reducir los residuos?
Sí, compostar permite separar y aprovechar una parte de los residuos orgánicos que generamos en casa y, especialmente, los procedentes del mantenimiento del jardín. Esto puede reducir la cantidad de materia orgánica que termina en el sistema de recogida de residuos. En el caso de un jardín, además, evita tener que desechar o transportar parte de las hojas y restos vegetales.
¿El compostaje permite ahorrar dinero?
Si tienes jardín, fabricar tu propio compost puede reducir la necesidad de comprar determinados productos para aportar materia orgánica al suelo. También puedes aprovechar materiales que ya tienes en casa o en el jardín, como hojas, restos vegetales y algunos residuos de cocina. El principal ahorro está en convertir estos materiales en un recurso útil en lugar de comprarlos o desecharlos.
¿Es difícil hacer compost en casa?
Hacer compost en casa no requiere una instalación complicada, pero sí controlar algunas condiciones básicas para que los restos se descompongan correctamente. Necesitas combinar materiales adecuados y mantener una humedad y aireación apropiadas. Una vez preparado el compostador, el mantenimiento consiste principalmente en añadir los residuos y removerlos periódicamente.
🏁 Conclusión
Construir un compostador casero es una forma sencilla de aprovechar materiales sobrantes y darles una nueva utilidad en el jardín. Con unas medidas adecuadas, buena ventilación y una ubicación correcta, puedes disponer de un espacio donde transformar los residuos orgánicos en compost.
Además de reducir parte de los residuos que generas en casa, el compost obtenido puede volver al jardín para mejorar el suelo y favorecer el crecimiento de tus plantas. Y lo mejor es que puedes adaptar el diseño a los materiales que tengas disponibles y al espacio de tu jardín.

Thank you!!1
Una guía estupenda para ahorrar un dinero y hacer una contribución ecológica sostenible. Gracias Javier.
Muy interesante y simple, para optimizar los residuos vegetales domésticos, de jardines y huertos y producir tu propio fertilizante natural, propiciando un entorno sostenible. hare mis propios compostadores y también propiciaré el uso en las comunidades.
Gracias Mauro. Llevo ya varios años aprovechando todos los recortes de las plantas y todo el residuo vegetal de la preparación de las comidas. Es algo que tengo integrado en mi rutina y lo hago con mucho gusto.